Dieta mediterránea estilo de vida saludable y longevidad


Un estudio europeo demuestra que en las personas entre 70 y 90 años que siguen una dieta mediterránea y un estilo de vida saludable (consumo moderado de alcohol, no fumar y actividad física) su mortalidad se reduce a un tercio de la que se presenta en aquellas personas que siguen uno o ninguno de estos 4 factores protectores.

El estudio europeo conocido como proyecto HALE ("The Healthy Ageing: a Longitudinal study in Europe population" -Envejecimiento saludable: Un estudio longitudinal en la población europea-) ha sido realizado y firmado conjuntamente por representantes de Holanda (Wagenigen University), Francia (Université Louis Pasteur), España (Universidad Complutense) e Italia (Associazione per la Ricerca Cardiologica) y es publicado en el Journal of American Medical Association correspondiente al 22 de septiembre de 2004, siendo comentado, además, en un Editorial de la revista.

El objetivo ha sido investigar los efectos solitarios o combinados de la dieta mediterránea, la actividad física, el uso moderado del alcohol y no fumar sobre la mortalidad a los 10 años de seguimiento por todas las causas y, específicamente, por enfermedad coronaria, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Estudio HALE a la dieta mediterránea


La puntuación aplicada en el estudio HALE a la dieta mediterránea consumida por los participantes se ha establecido con relación a la presencia o no de 8 componentes: Relación entre grasa monoinsaturada a saturada; legumbres, nueces y semillas; cereales; frutas, vegetales o patatas; carne roja y carne pollo; leche y productos lácteos; pescado.

Los participantes en el estudio han sido 1.507 hombres y 832 mujeres, todos aparentemente sanos y de edades comprendidas entre 70 y 90 años, reclutados en 11 países europeos.

El estudio fue realizado entre 1988 y el año 2000. Durante el seguimiento fallecieron 935 participantes: 371 por enfermedad cardiovascular, 233 por cáncer y 145 por otras causas. En 186 la causa de la muerte fue desconocida.

Los hallazgos han sido que la adherencia a la dieta mediterránea, al uso moderado del alcohol, a la actividad física y a no fumar se asociaba con un riesgo bastante más bajo de mortalidad por todas las causas.

Resultados similares fueron observados respecto a la mortalidad por enfermedad coronaria, por enfermedades cardiovasculares y por cáncer.

La combinación de estos cuatro factores con influencia en el riesgo de muerte reduce a un tercio la tasa de mortalidad por todas las causas. Es de notar que estas conductas saludables no son extremadas: por ejemplo, el criterio de la actividad física puede cumplirse con media hora diaria caminando rápidamente.